Fiestas

Fiestas de los Barrios de San Juan, San Roque, San Isidro y San Francisco

Almansa disfruta también las fiestas de barrios, protagonizadas por cada uno de los cuatro distritos festeros. Se caracterizan por la participación popular y por la cantidad de actos culturales que se realizan: cine, teatro, danza, festival infantil, verbenas, comidas de hermandad, procesiones y el tradicional campeonato de bochas. Las primeras en llegar son las de San Isidro que se llevan a cavo a mediados del mes de mayo. Todavía con la resaca de las fiestas mayores, los integrantes del barrio son capaces de organizar sus festejos.La tercera semana de junio celebra su festividad el barrio de San Juan, protagonizada, como no, por las fogatas y otra serie de actos tradicionales.

En el ecuador del mes de agosto el barrio de San Roque acoge a todo el pueblo en sus fiestas, las cuales son muy participativas ya que coinciden con el fin de las vacaciones de verano y ayudan a incorporarse de nuevo a la jornada laboral.En los primeros días del mes de octubre, correspondiendo con la festividad de San Francisco, los protagonistas son los integrantes del distrito centro, celebrando entonces sus festejos.

Fiestas Patronales en honor de Nuestra Señora de Belén

 

Almansa celebra sus Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora de Belén del 1 al 6 de mayo. Hasta 1802 se celebraban en torno al Santuario de Belén, es en esta época cuando se decide trasladarlas a Almansa.Gradualmente se fueron produciendo cambios en la tradición festera, con la incorporación de nuevos actos, como volteo de campanas, desfiles de bandas de música, fuegos artificiales, escuadras de guerreros y carrozas. A finales del siglo XIX en estos festejos populares participaban los gremios de agricultura, de artistas y del comercio.


En 1925, con motivo de la Coronación Canónica de la imagen de la Virgen, se celebraron unas fiestas extraordinarias en las que destacó un festejo: el concurso de calles engalanadas, que acabó convirtiéndose en tradición; cabe mencionar que ese año se iluminó por primera vez el Castillo.

 
En 1936 hubo un efímero intento de introducir unas fiestas inspiradas en las fallas valencianas a las que se denominó “Fogatas de Almansa”. En la década de los 40 tuvieron un marcado predominio los actos religiosos.En 1950 se recuperó la costumbre de engalanar las calles. Durante los 60 proliferó un tipo de fiesta basado más en la organización de grandes espectáculos que en la participación ciudadana.Desde 1975, año en que se celebró el 50 Aniversario de la Coronación de La Virgen de Belén, las fiestas son mucho más participativas, y han evolucionado siguiendo una doble tendencia. Por un lado encontramos los actos organizados por los grupos festeros de calles, que mantienen la línea tradicional con calles engalanadas, comidas de hermandad, cucañas, verbenas y su Gran desfile. Por otro las diez comparsas de Moros y Cristianos, que deleitan a los espectadores con sus entradas y embajadas, especialmente la “Embajada Nocturna" donde a los pies del castillo se representan momentos de la reconquista.
 
El aparato festero se compone de:
Cuatro distritos, organizados por protocolo de mayor a menor antigüedad; San Roque, San Juán, Centro y San Isidro, cada uno representado por: cuatro damas, una abanderada, una reina, con sus correspondientes acompañantes, y un presidente.
Comisión Infantil, representada por veinticuatro damas con sus acompañantes y una Reina infantil con su presidente infantil.
Siete Grupos festeros, Los Manchegos, Méndez Nuñez, Santa Lucía, La Olla, Boinas Negras, La Estrella y Vitorero, todos ellos representados por una abanderada y su acompañante.
Diez Comparsas, cindo moras: Almanzárabes, Beduinos, Almohades, Zegríes; y Mozárabes y cinco cristianas: Mosqueteros, Templarios, Almogávares, Corsarios y Piratas, representadas cada una por su abanderada, alférez, abanderada infantil y alférez infantil y englobando a la Agrupación de Comparsas las abanderadas mayor y abanderada mayor infantil con sus respectivos alférez.
• La máxima representatividad festera recae sobre la Reina Mayor.Participan más de 3000 personas generando un gran ambiente festivo, precedido por la organización y preparación durante todo el año. Existen dos grupos de trabajo que organizan la mayor parte de los desfiles que se desarrollan durante las fiestas, que son los grupos festeros el Rincón y Atalaya.
 
En la serie de actos tradicionales que se realizan, como son la Rifa de Corderos, Ofrenda Infantil, Ofrenda de flores, Serenata y Procesión de la Virgen … participa todo el pueblo y en especial dos entrañables asociaciones: la Sociedad de la Virgen y la Sociedad de Pastores.Almansa cobra vida con sus desfiles, comidas de hermandad, actos tradicionales y culturales. La población rompe con lo cotidiano; desfila, actúa, baila, canta … o simplemente es un mero espectador, cada uno tiene su papel y contribuye a embellecer la historia de las fiestas de un pueblo, que sin duda alguna en el momento actual conoce su mejor etapa lo que ha conducido a que las Fiestas Patronales de Almansa hayan sido declaradas de Interés Turístico Regional.

Feria de Almansa

Los orígenes de la feria de Almansa pudieran cifrarse en el año 1265, mencionada en el fuero y franquezas de Cuenca otorgadas a Almansa por Alfonso X. Pero la primera feria documentada data del año 1636, ésta se celebraba en la ermita de Belén los días 5 y 6 de Mayo.Tras la batalla de Almansa, Felipe V honró a la villa con una feria franca de 15 días, los 8 primeros para el día 25 de abril y los restantes para el día de la natividad de Nuestra Señora, posteriormente trasladada por Real Cédula al periodo comprendido entre el 20 de Agosto y el 3 de Septiembre.

 

El 14 de abril de 1776 se concedieron las utilidades de los puestos de feria. En 1884 es el último año que se celebra la feria en Belén, desde entonces tiene lugar en Almansa. En la actualidad, la feria se celebra del 28 de Agosto al 4 de Septiembre, cambiando su carácter agrícola y ganadero por unos días de fiesta, ocio y cultura, donde se unen a los puestos comerciales y las atracciones de feria, las actividades culturales, participando también los grupos locales acompañados por grandes figuras del teatro, la música y el espectáculo.

 

En los últimos años se realiza una Feria Medieval paralela, con la que se pretende evocar la época. Cuenta con peculiares tenderetes de productos artesanos situados en torno a la Plaza de Santa María, donde se suceden interesantes espectáculos medievales como cuentacuentos acompañados de músicos y bailarines, faquires, exhibiciones de cetrería, malabaristas, canteros trabajando la piedra, magníficos torneos e incluso intervienen grupos culturales locales, adaptando sus actuaciones a las de la época. Especialmente interesantes son las visitas al Castillo dentro de la llamada Puerta del Tiempo que se desarrolla en esta Feria Medieval, se trata de visitas interactivas en las que diferentes personajes de la época se distribuyen por el recorrido, haciendo al espectador partícipe de la visita.

 Romería al Santuario de Ntra. Sra. de Belén

 

A 12 km de Almansa se encuentra el Santuario de Nra. Sra de Belén, enclavado en el paraje del mismo nombre. Allí llegan y parten dos coloristas romerías que se celebran anualmente en los meses de mayo y septiembre.El domingo siguiente al 6 de mayo la imagen de la Virgen de Belén es acompañada por multitud de almanseños desde la ciudad hasta el santuario; el mismo recorrido pero a la inversa se realiza el tercer domingo de septiembre.

Esta tradición se remonta al s. XVI, época en que los almanseños acudían en voto a la Ermita-Santuario, donde permanecía la imagen de la Virgen. Ya en los siglos XVII y XVIII la Virgen era trasladada ocasionalmente a Almansa para que protegiese a la ciudad de plagas de langosta, sequías, epidemias, tormentas... siendo devuelta a su iglesia pasado el peligro.

 

En el siglo XIX, a partir de 1802, se propuso celebrar el día de la Virgen en la parroquia de la Asunción, para ello era necesario que la imagen estuviese en Almansa, por lo que se traía en abril y se devolvía a Belén en Agosto, así surgieron las romerías.

En 1956 se modificó el orden de las romerías de acuerdo con el clero, la Sociedad de Pastores, de la Virgen y el Ayuntamiento, intentando que la imagen permaneciera más tiempo en Almansa.Hasta mediados del siglo XX se realizaba el recorrido en galeras engalanadas, tiradas por mulas, en la actualidad los doce kilómetros que separan la ermita de la población se recorren a pie, junto a con la imagen de la patrona, que es trasladada a hombros por los miembros de la Sociedad de Pastores por rigurosos turnos preestablecidos.

Participan alrededor de 20.000 personas, hacia la mitad del camino, a la altura de la Fuente del Porvenir se efectúa una parada para reponer fuerzas, donde es típico ver a los diferentes grupos de romeros cantando y bailando al son de unas manchegas.Sin duda, la figura más peculiar para el visitante es la del Vitorero quien, ataviado con morrión, gualdrapa y alabarda, lanza vitores en honor a la patrona, repetidos al son por la multitud: “Vito a la Virgen de Belén”, “y al Niñico también”, “¡Agua Virgen de Belén!”.